Ya a la venta la guía imprenscindible para entender que te sucede y como abordarlo: EN LA LAGUNA ESTIGIA:Guía para un médium del siglo XXI
MAS INFORMACIÓN

lunes, 12 de abril de 2010

Tarde de Reiki

Esta tarde dando reiki en arucadiz, he recibido dos mensajes que me gustaría compartir:

"Dios siempre provee nuestras necesidades... si los hombres pudieran ver la manifestación de Dios en todas las cosas, a partir de ese momento no necesitarían nada."

"Los seres humanos no podemos percibir la verdadera realidad... despertar es percibir trazos de la misma y aceptarlos... aunque nos puedan parecer extraños."

viernes, 9 de abril de 2010

Le Diable

Últimamente he retomado el estudio del Tarot de Marsella, en concreto "La vía del Tarot" de Alejandro Jodorowsky, excelente tarólogo y maestro. La verdad que es un estudio apasionante que nos ayuda a comprendernos cada día un poco mejor... y por ende a aceptarnos en nuestras virtudes y nuestros defectos, para poder convertir nuestras virtudes en defectos y nuestros defectos en virtudes; única manera de trascenderlos y poder superar esa dualidad.

En las tiradas que me hago últimamente no deja de salirme la carta del Diablo; carta que he de reconocer me fascina pues representa las pasiones pero también la creatividad. El Diablo representa las fuerzas "ocultas" del inconsciente y nos recuerda la necesidad de traerlas a la superficie, de ir haciendo cada día más consciente nuestro inconsciente.

En palabras del propio Jodorowsky: "Si está dotado de varios ojos(...), es para ver mejor sus miedos de frente. (...) esta carta nos orienta hacia nuestra naturaleza profunda, nos incita a no enmascararla. La realización consiste en ser lo que se es. Eso supone reconocerse y conducir nuestros deseos."

Y para terminar una frase del maestro Deshimaru: "A grandes bonnos, grandes satoris", es decir "A grandes pasiones, grandes despertares."

Hay que vivir las pasiones para poder transcenderlas.

jueves, 8 de abril de 2010

Recuperar la Feminidad

Vivimos en una sociedad patriarcal donde los valores masculinos de acción, competición, rigidez, fuerza, etc, son glorificados e inculcados en nuestras mentes desde nuestro nacimiento. A su vez los valores femeninos de compasión, solidaridad, cooperación, no hacer, etc, son denostados y vilipendiados.

Desde nuestro nacimiento nuestra parte femenina es sometida a un proceso de castración familiar y cultural para reprimir la expresión de nuestras emociones, empatía, etc. Como resultado es muy raro encontrar personas, ya sean mujer u hombre, en las que su parte femenina no haya sido anulada total o parcialmente; ese también es mi caso.

Si queremos evolucionar, de verdad, como personas y como especie, debemos implicarnos en recuperar esos valores femeninos, en nosotros primero, y a nivel social después.

Un buen ejercicio puede ser prestar atención a los momentos en que somos bruscos en lugar de suaves, duros en lugar de blandos, inexpresivos en lugar de expresivos y empáticos; y preguntarnos porque hemos actuado de esa manera y como nos hubiera gustado actuar realmente. Y eso no solo con los demás sino, sobre todo, con nosotros mismos. Y empezar a mirar nuestro cuerpo, a escucharlo, a tocarlo, a sentir sus necesidades y a hacerle caso. Pues no olvidemos que nuestro cuerpo es la Casa-Dios y ya es sagrado en si mismo.

Amor y luz en vuestras vidas.