Este blog esta protegido por las leyes de derechos de autor.
Copyright Francisco José Del Río Sánchez 2008

Mostrando entradas con la etiqueta Vidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vidas. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de octubre de 2017

UN MILLÓN DE VISITAS... y una despedida

Este mes de Octubre este blog alcanzará el millón de visitas acumuladas, prácticamente medio año antes de alcanzar su primera década de vida y con casi 700 entradas; quién me iba a decir cuando escribí hace casi 10 años mi primera entrada, Presentación, que tendría este relativo éxito. Lo curioso es que pasado este tiempo, aunque me llena en parte de orgullo, me da un poco igual; hace un par de años cuando pensaba que en dos años alcanzaría el millón de visitas, sentía que me iba a dar igual, pero escondía esa sensación, como acostumbro a esconder mi sentir, y me preguntaba que como lo celebraría. Puedo estar equivocado pero quizás lo celebre con una despedida.

Varios años antes de ese 2008, en que empece a escribir mi blog, había descubierto la espiritualidad y como suelo hacer me volqué en ella, buscando desesperadamente la felicidad, intentando escapar de mi propia locura. Más de 10 años después y tras múltiples tribulaciones, alegrías y tristezas, sigo anhelando la felicidad y mi locura continúa, porque ese soy yo. Un loco a veces peligroso, a veces maravilloso, un loco de amor y amargura.


"Mal perdedor que se la pasa jugando"


Cuando empecé a escribir lo hacía como desahogo, a modo de diario, pero también con la ilusión de que mis vivencias y sentimientos pudieran ser de utilidad para los demás,y me doy cuenta de que ha servido para eso, ha cumplido su objetivo y parece que con creces, pero mi búsqueda neurótica no ha encontrado consuelo y quizás ya no tenga sentido escribir más, ni practicar más esperando alcanzar la felicidad, si no simplemente vivir.


"Sabe que no es verdad, toda la mentira, que llaman realidad
Y es suya la alegría, de saber mirar, a través de las burbujas, la felicidad."

Vivir para disfrutar de la vida y así ser feliz, como he aprendido el único camino es ser Libre y Amar y eso se fundamenta en el amor propio, única base verdadera para alcanzar la dichosa plenitud. He dicho que lo he aprendido, más bien lo he descubierto, porque todavía tengo que vivirlo, porque la mayor esclavitud es la de nuestros sueños, fantasías e ilusiones, y la de nuestra educación social y familiar. La Libertad sólo es posible de nosotras mismas y el Amor a nosotras mismas, todo lo demás no dejan de ser pajas mentales.



"Esa es mi revolución, llenar de Amor mi sangre, y si reviento,
que se esparza en el viento, el amor que llevo dentro."

El amor propio base de todo, es amar todo nuestro ser, nuestros miedos, nuestros deseos, nuestro cuerpo y nuestra locura perpetuada generación tras generación y no tiene nada que ver con el egoísmo que resumiendo es creer que la vida tiene que ser como nosotras creemos que tiene que ser, es ser esclavos de nuestras creencias a todas luces irracionales y que una y otra vez nos alejan de la felicidad, encadenándonos al sufrimiento eterno.

Sigo navegando mi barquito unas veces a favor y otras en contra del viento de la vida y aunque, a pesar de mis bandazos, persigo el Sol, como dice está canción, no es oro todo lo que reluce o no todo lo que brilla es plata, incluido este loco que ha descubierto el amor pero cree que no sabe como vivirlo.


"Pirata, no todo lo que brilla es plata."

Olvidada una de las principales premisas del zen, sin espíritu de provecho. Actuar por la acción en si misma o no hacer por la inacción misma, sin esperar un resultado, un mérito, un provecho...

Entender que la amargura es realmente el reverso tenebroso del amor, ambas partes de una misma moneda, trucada por la vida en beneficio de la amargura. Nos dicen, nos confunden, que el miedo o la angustia son lo contrario del amar y huimos de ambas emociones creyendo que así caeremos en brazos del bendito amor, cuando en realidad es la amargura lo que ocupa su lugar cuando no aprendimos/descubrimos el amor que todas llevamos dentro.

Creo que ha llegado el momento de dejar de correr tras la fruta prohibida y de cerrar el proyecto "Más Allá del Más Allá", sólo vivir sin buscar en adelante...

Aunque siempre puedo cambiar de opinión, que es algo que se me da bastante bien...



"Tengo Luz y tengo Luna, tengo la inmensa fortuna de tu/mi amor."










domingo, 25 de junio de 2017

Síndrome de abstinencia

Tengo vagos recuerdos, retazos de una pesadilla, que parece que he vivido y no está tan lejana…
Ausencia, no estabas, no había nadie, nadie llenaba el vacío insondable de mi interior…
Recuerdo días pesados, necesitando imperiosamente tu presencia, cualquier presencia, debatiéndome con el desaliento y el desamparo…
Dolor y desazón que no encontraban consuelo, pero me parece un sueño, un sueño desagradable y mezquino que me cuesta trabajo recordar y que no estoy seguro si he vivido…
Era una cuarentena horrible, que intentaba mantener, sin esperanza y sin sentido, sin calor humano…
Y Ángeles que me ayudaron, que estuvieron junto a mí, como Analía y Julieta, que acudieron a mi llamada consciente o inconsciente como Susana y Desi, y otras que aunque no directamente sí estuvieron pendientes de mi como Inma, Mery, Pepi, y tantas otras que me dieron palabras de apoyo y que seguramente también debería nombrar pero no lo hago por no cometer la injusticia de omitir a alguien…
No sé si algo murió o algo se llenó, sólo que algo cambió, que aunque el vértigo, la desorientación y el caos de mi mente continúan, ya no hay desaliento ni desesperanza…
Me cuesta concentrarme, estar centrado en algo, pero no vivir. La sonrisa comienza a sustituir al rictus y aunque nervioso siento seguridad en este momento, confianza en mí…
Ahora toca construir algo nuevo aprovechando el trabajo en lo echado a perder, parafraseando una de la máximas del I ching, que hermosa y que plena de sentido; toca aprender a modificar como un tigre, como hace el hombre noble según el I ching…
Tocando los cuencos me preguntaba qué hacer, hacía donde dirigir mis pasos si no soy un salvador, si es un error pretender salvar a nadie, ayudar a costa de uno mismo…
Guiar y peregrinar fueron la respuesta, si tu camino es vivir la vida enseñando a otras a transformar su existencia, enseñar a amar y a ser libre solo puede hacerse amándose una y permitiéndose ser libre…
Lo demás son palabras vacías si no están respaldadas por la actitud y sacrificios mortificantes intentando salvar o reconfortar a las demás…

Guiar y peregrinar es un koan para ti, quizás la respuesta sea vivir tu vida como sientes que debes vivirla…









martes, 13 de junio de 2017

¿Quién me ha robado el mes de Abril?

Te preguntas quién te ha robado el mes de abril...
Te lamentas por tu perdida primavera y la anhelas sin descanso...
Pues ya verás cuando te des cuenta que la perdiste tu...









jueves, 4 de mayo de 2017

Ella 27, tu 24

Ella 27, tu 24.
Ella agonizando en la cama, tu encerrado en el cuarto de baño.
Ella ahogándose en sus fluidos, tú en tu llanto.
Y las palabras del médico: “aunque no esté consciente, escucha y es consciente de todo.”
Te escondiste en el cuarto de baño para no ahogarla aún más en tus gemidos.
Después silencio, se extinguieron sus ronquidos y tus llantos.
Y cuando se la llevaron en la cama, sólo quedó el vacío de la habitación.
Cuando murió tu hermana, también lo hizo tu juventud, pero no te diste cuenta entretenido como estabas en llorar su perdida, después lentamente irían muriendo las ilusiones.
Dicen que la buscas incestuosamente en tus parejas, desde siempre, incluso antes de que faltara. Dicen tantas cosas de ti que quizás alguna sea cierta.
En casa mama exhibe sus retratos, por suerte ya no habla de ella; su ataúd metálico continúa intacto, en su nueva ocupación, pero para ti no dicen nada, fotos, tumbas, están vacías, solo tienes recuerdos ajenos y ya ni siquiera sabes si son ciertos. Sabes bien que la mente inventa cosas, inventa momentos, inventa vidas y nunca puedes estar seguro de su certeza.

Recuerdas cuando fuiste con ella a ese concierto en el Falla, mientras sonaba la música clásica ella salió corriendo, dudaste, como siempre, si salir tras ella, en la galería la encontraste llorando, un bulto en el cuello, uno más, la acompañaste hasta casa cogida del brazo, sin hablar y allí la dejaste; después una nueva operación. No has vuelto a escuchar una orquesta en el Falla.

Se llamaba Isabel, pero para ti es una extraña más.






miércoles, 13 de abril de 2016

Cándida

Llevo más de un mes haciendo una dieta para eliminar la cándida de mi sistema digestivo, bueno más bien reducirla porque es uno más de los muchos seres que viven dentro de nosotros, lo único que debido a nuestra desequilibrada alimentación prolifera hasta límites nocivos, causándonos perjuicios no desdeñables. La dieta consiste en eliminar el azúcar, harinas refinadas, levaduras y alcohol que son el alimento del bichito en cuestión. A eso se añade la leche de vaca, las conservas y todo lo que se le antoje al psicópata que ideó esta dieta.
Prácticamente todos los alimentos elaborados llevan alguno de esos ingredientes, por lo que exige una dieta más saludable. Por suerte es sólo por un tiempo. Yo empecé primero haciendo sólo la dieta, para ver si aliviaba mis crónicos problemas estomacales/emocionales, pero se agravaron mis molestias, así que decidí acudir al kinesiólogo que lleva ese tema en esta zona por si necesitaba otra dieta. Pues no, era esa la que necesitaba, pero más estricta aún, aing, además de un potente tratamiento con antibióticos naturales pues, en sus propias palabras, tenía una flora muy agresiva en mi aparato digestivo.
Nada que a las prohibiciones normales, se han añadido el trigo integral y los quesos de oveja y cabra, sólo se salva el kéfir.
Pues si ya llevo 15 días y es verdad que estoy mejor del estómago, que estoy durmiendo mejor, que me noto con más energía, que tengo más apetito sexual y que no echo tanto de menos los dulces, hay sustitutos moderadamente apetecibles, como los quesos; esto último sí que me cuesta, pero que le vamos a hacer, todo sea por el equilibrio de mi flora intestinal y mi equilibrio emocional.

Como unas galletas de espelta integral con sirope de arroz que por dureza y textura me recuerdan al adobe y que a pesar de eso no están mal, y las aborrecibles tortitas de arroz.




miércoles, 17 de febrero de 2016

La esclava y el príncipe azul, a su vez esclavo

Era la esclava de su familia, de sus amistades, de todas aquellas personas que se le acercaban, en fin que os voy a decir una maravillosa persona.
Su vocación era servir, eso le habían enseñado y a ello se aferraba buscando un cielo de amor que más se parecía a un infierno, incluso tuvo una pareja que la usaba a su antojo, pero para eso era una esclava. Hasta que conoció a un príncipe azul, temerosa se acercó a él y el, galante y gentil, la arropó en sus brazos. Se sintió amada, apreciada y deseada y ella lo besó, una y otra vez, lo besó con ahínco, deseando que sus besos la transformaran a ella en una princesa azul, pero mientras más besaba más se transformaba el príncipe azul en un sapo.
Redescubrió de nuevo la pasión, pero esta vez de la entrega por amor no para ser usada. Abrió su cuerpo y su mente, descubriendo placeres que tenía vedados, y sintió que la apoyaban y la ayudaban en su penitencia.
Al tiempo, sin comprender por qué, su príncipe era cada vez más sapo, para remediarlo ella decidió ser su esclava, como con todas los demás, pero él seguía volviéndose sapo y sentía como se alejaba. Extenuada intentaba atender todas sus obligaciones, se empeñaba en ser una buena esclava, pues todos la necesitaban. Más todo fue en vano, corría hacía un precipicio sin fondo y de la mano su príncipe, saltando cual sapo, pues el sólo la quería ver feliz, liberada de sus ataduras, era más importante su liberación que la propia, él también era un esclavo, de la necesidad de ayudar.
Se sintió exprimido como una naranja comprendiendo que ya no podía más, pero aún si se esforzó un poco más, sólo un poco más. Esfuerzo inútil, ambos necesitaban ser libres, y no lo serían cogidos de la mano, el precipicio ya está bajo sus pies.
No sabemos si serán capaces de alzar el vuelo, cada una liberadas de su propia esclavitud, o sí se precipitarán al abismo para siempre. En la vida hay trenes que no vuelven a pasar nunca más.
Por si acaso, ya han escrito el epitafio de la esclava:
“Eres una persona tan maravillosa, tan buena, no cambies sigue siendo como eres, todas te queremos tanto.”

Con ella el falso príncipe ha descubierto el verdadero amor, el que no se puede expresar con palabras, sólo sentir, pero también lo más importante en la vida, el amor propio. Siempre estarás en mi corazón porque sólo puedo darte amor, aunque no sea suficiente no creo que haya nada más importante en la vida.









miércoles, 10 de febrero de 2016

El monstruo

Caminaba con la espalda encorvada y la cabeza gacha, la cara llena de granos por la reciente pubertad, ascendía la cuesta, como cada mañana, camino al colegio, su calvario cotidiano. Al entrar en el patio intentaba no mirar a nadie, por si conseguía pasar desapercibido, un rato de tortura en la fila y después el seguro de la clase hasta el recreo, sucesión de vueltas en la deseada invisibilidad. Salir de clase, atento a todo, intentando no verse sorprendido por los adolescentes predelincuentes del barrio donde estaba el colegio.
Era el monstruo, alguien tuvo la idea de llamarlo así, por su aspecto creo, pero era el último en la escala social del colegio. Con 10 años me cambiaron de cole, por motivos administrativos sobrados, la academia sin recreo, sin lugar para actividades físicas, donde pasábamos sentados desde que entrabamos hasta que salíamos, perdió el permiso de educación.
Llegue con 10 años a un colegio de un barrio problemático, sin conocer a nadie, una mañana oscura en que todavía no había llegado el día, y oscuros fueron el resto de mis días. Hasta los cinco años estuve siempre en casa, después en una academia donde no nos socializábamos ni nos relacionamos, con 10 años no sabía relacionarme con otros niños, a las niñas, ni las había olido. Un déficit de socialización que todavía arrastro.
Era el último, el deshecho, donde todos podían desahogar su frustración, por suerte era grande y no se atrevían a pegarme, sólo los gallitos me retaban intentando medirse, mi actitud esquiva y mi fuerza me evitaron agresiones físicas pero las morales y emocionales fueron terribles. Desde los 10 a los 13, cada noche deseaba con todas mis fuerzas que no amaneciera al día siguiente y a veces también que mi madre se muriera para que dejará de sufrir. Mis ruegos no fueron escuchados, por suerte, durante años cada vez que me hundía deseaba morir, recuerdo de mi infancia, fantaseé en infinidad de ocasiones en diferentes formas de suicidio, la más atrayente despojarme de la ropa en introducirme en el mar hasta que este me engullera, reconfortante frío deseado.
De esos años no se me olvida la tarde que, bebiendo del grifo del lavabo, el gaviota me escupió en la cabeza, corrí tras él lleno de ira por el inmenso patio mientras movía con desgarbada agilidad sus largas piernas y sus largos brazos, de ahí su mote, pero sólo encontré más frustración, cuando ya cansado persiguiéndolo por las anchas escaleras del patio se volvió dándome una cachetada que me dejó parado, comprendí que nada podía hacer, salvo resistir.

Ya hace tiempo que cuando tengo un bajón no deseo morirme, no hace mucho, pero si ha cambiado la tendencia. Ahora me siento como una flor que se abre sin importarle quien perciba su aroma. Por primera vez en mi vida hay personas a mi alrededor que me muestran su agradecimiento por mi ayuda, que me dicen que valgo mucho, que me consideran importantes en su vida y me lo hacen sentir. Quizás sea verdad lo que dice el budismo de que cuando una flor se abre el mundo se levanta, pues si queréis podéis levantaros conmigo, porque a mí también me gustaría ver como se abren las flores a mi alrededor.












miércoles, 20 de enero de 2016

El maestro

Era mi amor, no había sentido nada similar con nadie más, ni tampoco lo deseaba, pasábamos tardes juntos hablando, acariciándonos, sintiéndonos. Ella estaba casada, tenía hijos, tuvo la necesidad de formar una familia, pero para nosotros, los de nuestra clase, el amor estaba fuera del matrimonio, este sólo tenía una función social, reproductora. Ella quería a su marido, lo respetaba, pero su amor lo reservaba para mi, su amor sin sexo pero lleno de sensualidad, afecto y compañerismo.

Yo no tenía familia, tenía mi escuela, mis enseñanzas, mis alumnos, y la tenía a ella, no necesita nada más. De joven mi padre me llevó con un maestro, como ya conté en mi relato La Vida, este me adoptó, me hice hombre junto a él, junto a otros chicos, con los que compartí, ademas de las enseñanzas de mi maestro, afecto, caricias, sensualidad y algo de sexo, aprendimos a amar, algo sólo posible entre iguales. Con el tiempo la conocí a ella y mis afectos se restringieron, me convertí en el maestro de la escuela, enseñaba filosofía de vida, siguiendo la estela de mi maestro.

Con los años ella desapareció de mi vida y yo enseñaba en la plaza pública ante un numeroso publico que incluía algún perro callejero. Era ya anciano cuando una mujer joven se incorporó al grupo exclusivamente masculino, me levanté y no necesité saber quien era, era su hija, pese a las reticencias, la senté a mi lado.

Muchos siglos después un anciano volverá a encontrar su discípula.

Nota: Hay ciertas particularidades de las escuelas filosóficas de la antigua Grecia que interesadamente se omiten en la enseñanza, como que estaban reservadas exclusivamente a los hombres de clase alta y que en algunas polis (Ciudades-estado) y en algunas épocas, entre las clases sociales más elevadas se consideraba que el amor sólo podía darse entre personas del mismo sexo, reservándose las relaciones afectivas con el otro sexo a finalidades familiares y reproductivas. De hecho el termino Lesbiana proviene de una mujer de la isla de Lesbos que fundo una escuela de filosofía para mujeres con el mismo presupuesto de que solo podía existir el amor para una mujer con otra mujer. Eso provocó escándalo en la patriarcal Grecia de la época surgiendo el termino lésbico, como denominación peyorativa referida al amor entre dos mujeres.
Entre los filósofos de la Grecia clásica, destaca Epicuro, que en su jardín enseñaba por igual a hombres y mujeres, incluso a esclavos, de su obra nos ha llegado bien poco pues no fue pródigo en la escritura.












martes, 29 de diciembre de 2015

El caballero andante

Era pequeño, sus padres no se llevaban bien, aunque no había violencia física, si la había de otra forma. Todo era frustración y rencor, y él no podía hacer nada, salvo almacenar frustración y rencor. Nadie le enseño amor, tan sólo sufrimiento.

Su madre, todo el día en casa, ocupada en los niños y el hogar, y la frustración y el rencor hacia el padre por esa situación. Su padre todo el día fuera, ausente, trabajando todo el tiempo, y en sus ratos libres bebiendo en el bar. Su madre neurótica, enferma de frustración, porque la vida no era como ella quería que fuera, cuando el padre volvía bebido la martirizaba ante él con gestos y palabras. Él huía a ninguna parte, en el pozo de su decepción. Sólo había rencor, recriminaciones y dolor.

Veía a su madre como la víctima, para él era la única que estaba, que cuidada, que se preocupaba por los demás, la buena. Su padre, el malo, el causante de la situación, aprendió a odiarlo sin saber que ese odio no era suyo.

Creció, pasaron los años, y los seguía viendo inmersos en el sufrimiento y el rencor, una no dispuesta a olvidar, el otro como si no fuera a olvidar, el hastío por esa situación dejó paso al odio hacia su madre, por seguir aferrada al dolor, por haberle enseñado a sufrir, por no ver más allá. Hasta que empezó a comprender que sólo eran dos víctimas fruto de su educación, su sociedad y su cultura.

Ese niño quería salvar a su madre y no pudo, de mayor sentía el impulso de salvarlas a todas, soñó con una fila de mujeres que se acercaban a él llorando y se alejaban riendo, porque no podía soportar el sufrimiento de una mujer, pero tampoco podía salvar a nadie. Porque no había nadie a quien salvar.


Sólo cada una puede salvarse a sí misma. No hay caballeros andantes, ni príncipes azules, ni salvadores, tan sólo una mano cálida en la noche del dolor, acompañando en la travesía de la comprensión hacia una vida más auténtica, donde desaparezcan las costumbres, las neuróticas rutinas heredadas y la mala educación que nos impide ser libres y sentir el amor.








jueves, 9 de abril de 2015

Reencarnarse o morir

Comparto con vosotras una experiencia de una compañera de la Escuela de médiums que me parece muy ilustrativa y que puede aclarar muchas ideas erroneas sobre la reencarnación:

"Alguien en sueños me dijo: -Grecia ¿Qué haces?
-Duermo ¿por?

-Sabes que solo tienes una vida
- Si, pero está la reencarnación
-Si, existe la reencarnación pero cada vida es única, iniguable y no se repite, y aun que recordaras tu vida pasada, no será lo mismo. Ya no vivirás con tu misma familia, no tendras a tus mismos amigos, no conocerás lo que has conocido, no serás tú, en la otra vida. Dejarás de exisistir, vivirás en otro tiempo, en otra epoca. Las personas que amas y que odias dejarán de exstir.
-hmmm
-Se que no te da miedo morir.
- No, no me da miedo... además después me preocuparé en hacer algo bueno
-Talvez no existe un después... lo hermoso de la vida, no sólo es como vivirla, si no la forma de morir y ser recordado."


 Realmente es así pensamos en la reencarnación como una prolongación de la individualidad, eso es fruto de nuestro egoismo, incluso creemos que nuestro espíritu se transmite individualmente entre diferentes vidas, esto no es así, es nuestro deseo de permanencia lo que nos hace pensar eso. En cada vida somos únicos pues somos el resultado de un equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu, no la manifestación de un espíritu através de un cuerpo y una mente. Esto es importante pq sólo tenemos una vida, la nuestra, después algo que conforma nuestra personalidad quizá tenga otras existencias pero nosotros no podremos vivirlas.  









viernes, 6 de junio de 2014

Sos la flor más bella



“Sos la flor más bella, la más hermosa, pero a la vez a la que más trabajo le cuesta sonreír…
Esa flor se esconde para no ofrecer su aroma a nadie, porque la convencieron de que era fea, inútil, torpe, que estorbaba y no servía para nada. Pensaba q si se mostraba como era todos la rechazarían y así siguió hasta el fin de sus días, hasta la muerte de su forma de ver las cosas, y en ese momento floreció embelleciendo el mundo con su aroma, el más dulce entre las flores.
Sus pétalos descansan en paz sobre la tierra esperanzada en recibir sus semillas de amor fecundo.”







martes, 27 de mayo de 2014

El embrujo del agua



Varios regueros de agua, regatos es su denominación local, conformaban una isla de verdor sitiada por el marrón oscuro de la descompuesta pizarra. El arroyo Vadillo, unos metros bajo nuestros pies, recogía los regatos con alborozo. La sinfonía del agua dibujaba serpientes cristalinas entre alfombras de hierbas. Alfombras húmedas, si te echabas en ella te mojabas la ropa; el calor del verano granadino era una losa sobre nuestros cansados cuerpos. El azul del cielo se expandía con prepotencia sobre el oasis de alta montaña. El mostraba su torso desnudo, limpiando, con el agua helada de un regato, el sudor y el polvo acumulado sobre su piel por varios días de travesía.
Con suavidad y parsimonia se aplicaba un poco de agua en pecho y axilas, con la suavidad debida a los pocos grados de temperatura del agua y con la parsimonia del que ha absorbido los ritmos de la montaña. El agua corre a nuestro alrededor, el arroyo ensordece los oídos, enfrente nuestra una pared descompuesta se precipita sobre el cauce. No podemos oírnos, el Sol hace que brillen las gotas de agua sobre su musculado e imberbe torso, perfectamente delineado por la naturaleza y el esfuerzo.