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lunes, 17 de abril de 2017

¿Por qué nos enamoramos?

En primer lugar definamos enamorarse, que no tiene nada que ver con amar, y es un estado alterado de la conciencia donde el otro, objeto de nuestros deseos y anhelos, se vuelve en la centralidad de nuestra existencia y en la finalidad de la misma. El enamoramiento es un estado pasional donde la razón o la capacidad de razonar conforme a nuestra costumbre se adormece por una necesidad imperiosa, la necesidad del otro, de su posesión en todos los sentidos. Podemos decir que es una alteración mental que si es correspondida produce una gran felicidad pero si es rechazada produce un enorme sufrimiento. Aunque a la larga siempre terminara cesando pues es de carácter temporal, necesitando ser sustituida por el amor o el olvido.

Para la psicología transpersonal el enamoramiento se produce al proyectar en el otro aquellas características de nuestra personalidad que el otro manifiesta abiertamente pero que nosotras reprimimos pero nos gustaría expresar, es decir nos enamoran los comportamientos del otro que nos gustaría realizar a nosotras mismas pero no nos atrevemos a realizar o expresar. Sería el concepto de la proyección de la sombra expresado por Ken Wilber (La conciencia sin fronteras).

Para la psicología psicoanalítica el enamoramiento aparece ante la búsqueda inconsciente de sustitutivos del padre o de la madre en las personas que nos encontramos, en función de la mayor o menor efectividad en nosotras de los complejos de Electra y Edipo. Un ejemplo de esto es la repetición del mismo tipo de pareja o perfil de persona, las parejas clones.

Desde una perspectiva espiritual hay autores que sostienen que nos enamoramos de personas con las que teníamos algún tipo de deuda o compromiso kármico y con los que teníamos que encontrarnos. Excluyendo el mito de las almas gemelas que no deja de ser una adaptación a la new age del mito del amor romántico del S. XIX, algo totalmente erróneo, no existen las almas gemelas ni mitades de almas esperando a encontrarse, el tener una relación de pareja para toda la vida dependerá de otros factores, como por ejemplo la capacidad de amar.

Coloquialmente nos enamoramos de alguien porque nos gusta su forma de ser, sentimos algo en nuestro interior que nos avisa de que esa persona tiene algo especial para nosotras, esto puede ser a primera vista o tras un contacto más o menos largo, como dice el refrán el roce hace el cariño.
Pero siempre va a ser un sentimiento egoista porque surge debido a que la otra persona nos está proporcionando algo que va a desatar una serie de reacciones químicas e incluso fisiológicas en nuestro cerebro produciendo un enganche similar al de una droga, eso que nos proporciona la otra persona puede ser exclusivamente una ilusión nuestra o una expectativa sin base real, pero basta que nos lo creamos para que actuemos como si fuera real, por eso tantos desengaños cuando la ilusión cesa y va a cesar porque el enamoramiento siempre es temporal.

Nos va a enamorar la posibilidad real o ficticia de que la otra persona nos rellene el vacío que tenemos en nuestro interior, ya sea porque nos aporte algo de lo que carecemos o porque lo esperemos, creemos firmemente que nos va a hacer feliz estar con esa persona. Pero la tozuda realidad nos demostrará una y otra vez, que nadie puede completarnos, nadie puede llenar nuestro vacío interior ni colmar nuestra carencia afectiva, nadie puede amarte salvo tu misma.

Y mientras sigamos culpando a los demás de nuestros fracasos afectivos seguiremos alejadas de la posibilidad real de amar.

A veces confundimos personas importantes en nuestra vida con parejas por nuestra tendencia egoísta a enamorarnos, confundimos compañeros con parejas, maestros con parejas, alumnos con parejas, y como el enamoramiento cesa produciendo el inevitable sufrimiento, nos culpamos porque no ha funcionado, porque lo hemos vuelto a hacer mal, pero realmente cual fue el error enamorarse de compañeros de viaje vital o culparse por haberse enamorado, o quizás el error es creer que tiene que haber un amor para toda la vida, estructurado en forma de pareja, y resistirse a la evidencia.









lunes, 10 de abril de 2017

Errores más comunes con respecto a los hombres y las relaciones de pareja

·         El amor todo lo puede (lo que llamamos amar que en realidad es querer, el amor es otra cosa). Esta supuesta verdad no aguanta el empuje del más tenue vendaval. Enamorarse, amar a otra persona no son suficientes pues cada persona ve las cosas a su manera, percibe la realidad según su propia historia personal. El lenguaje y las costumbres nos traicionan a menudo porque para lo que uno es normal para el otro puede ser inaceptable, palabras de lo más comunes pueden tener significados diferentes para cada uno. Además de que enamorarse no es sinónimo de amar, es una pasión, muchas veces enfermiza que sólo esconde anhelos, deseos, dependencia y miedos. La convivencia requiere de mucho diálogo, comunicación y comprensión mutua.

·         El amor romántico loado por películas, novelas, etc. es la puerta al sufrimiento. El enamoramiento eterno no existe, ningún cuerpo está diseñado para soportar eternamente las alteraciones hormonales y fisiológicas que provoca en nosotras la pasión del enamoramiento. Pasión maravillosa pero como todas con final, es la semilla de las relaciones, pero para que esta se desarrolle de forma vigorosa y duradera debe ser sustituida por el amor. Detrás de la ilusión del enamoramiento viene la confrontación con la realidad y para superar ese choque es necesario mucho amor propio y ajeno.

·         Los opuestos se atraen, efectivamente suele ser así, y además más excitante, pero esa atracción puede ser como la de dos camiones en dirección contraria, aparte de que los roces que irán surgiendo debido a las "pequeñas" diferencias de carácter serán difíciles de superar, realmente puede ser divertido un tiempo pero será complicado mantener una relación estable con alguien muy opuesto a ti, siempre existen excepciones pero estás están basadas en la aparición del amor y no en la bondad atribuida a la atracción entre opuestos.

     Nadie es igual a otra persona y los hombres y mujeres son diferentes entre sí, esto es algo evidente a nivel físico, pero también a nivel fisiológico, el cerebro de un hombre no funciona igual que el de una mujer. Si ya es un error creer que todos los demás piensan igual que una, mayor es creer que un hombre tiene la misma idea de la vida que una mujer. Fisiológicamente siempre van a ser más de actuar que de hablar o dialogar, más de largos silencios que de dar explicaciones, más de exigir que de poner sobre la mesa sus necesidades, más de tener sexo que de hacer el amor, de poco escuchar y por supuesto priorizar valores distintos a los de las mujeres. Como he dicho antes esto además de por fisiología cerebral también es cultural, fruto de su educación patriarcal.

·         Tenemos que domesticar a los hombres. Fruto de su posición predominante en nuestra sociedad patriarcal y de su poder físico, está idea de domesticarlos está muy extendida entre las mujeres, y uno de los pocos espacios para ello es el lecho conyugal. Esto es un error, usar el sexo para intentar domesticar nuestro hombre, tú tienes que tener sexo cuando te apetezca y para disfrutarlo, no usarlo como un arma. Por supuesto que tienes que poner sobre la mesa las pautas de él que te molestan o desagradan, e intentar alcanzar un compromiso basado en el diálogo y la negociación, porque también habrá cosas tuyas que al no le gustaran, pero nunca caer en usar el sexo o el afecto como un chantaje. Al igual que antes las mujeres tuvieron que soportar el chantaje de la dependencia económica. Y si las diferencias son insalvables siempre es mejor dejarlo que vivir en una lucha continua.

·         Este es mi hombre. Nadie es propiedad de nadie, si alguien quiere estar contigo estará, si no quiere llevará una doble vida y te amargara la tuya y la de él. Usar malas artes, humillarte y pisotear tu dignidad por mantener a alguien junto a ti que no quiere estar a tu lado es un grave error que te va a perjudicar, además de convertir tu vida en un calvario, por mucho que creas que no puedes vivir sin él.

·         Los hombres son más polígamos y las mujeres más fieles, esto es así por motivos biológicos, el hombre como la mayoría de los primates busca cubrir el mayor número de hembras y las mujeres necesitan mantener junto a si a un macho que proteja a sus hijos. Pero por suerte no somos animales, no es algo que no pueda transcenderse, pero debemos de ser conscientes de la pulsión biológica de los hombres hacía la infidelidad, sin olvidar que estás cosas suceden a posteriori, por motivos como aburrimiento, rutina, desamor en general, en relaciones que queremos mantener a toda costa. Pero cuando es a priori es que la persona es así y engañarse no sirve para nada. Lo tomas o lo dejas.

·         El timo de la media naranja y el príncipe azul, grabado a fuego en nuestra mente son totalmente falsos, nadie te va a complementar ni va a llenarte los huecos que haya en tu vida, salvo los de tu cuerpo, es broma, jejeje. Esperar de otro que te proporcione amor, felicidad, etc. es abonarte al sufrimiento, eso solo lo puedes encontrar tú, sólo tú puedes construir una vida plena. Por supuesto nadie va a venir a rescatarte de tu madre, de tu padre, de tu vida mediocre y triste, de tu dolor o de tu vacío interior, sólo te llevará a otro infierno, no hay príncipes azules, no hay salvador, sólo nosotras podemos cambiar nuestra vida y encaminarla hacia la plenitud y la felicidad.

·         Se te va a pasar el arroz y te vas a quedar sola, repetido por nuestras madres, abuelas, tías y amigas maledicentes. ¿Hay obligación de ser madre y/o tener pareja? Hay una obligación biológica de reproducirse y perpetuar la especie, de asegurar un futuro cuidado en la vejez, pero sobre todo una obligación social y moral de emparejarnos, formar familia y traer hijos al mundo, por muchos motivos de diferente índole y entre ellos el del control social. ¿Pero quién quiere ser madre, tu, tu madre, tu familia, elentorno, la sociedad? Te gustan los niños y quieres ser madre pues adelante, pero no lo seas por aburrimiento, por costumbre, por el que dirán, porque es lo que se hace, porque quiere mi pareja, etc. al final serás desgraciad y traerás desgraciados al mundo. Recuerda que somos más de siete mil millones de seres humanos creo que no hay mucho necesidad de reproducirnos para perpetuar la especie.

·         No puedo vivir sin él. Eso no es amor es dependencia, y como tal es una droga y de las duras, hay como mínimo 3.500 millones de hombres en el planeta, alguno seguro que se le parece y las que sufrimos parejas clones lo sabemos con seguridad.

·         Tiene que ser él y voy a hacer lo que sea para conseguirlo. Felicidad abre la puerta que viene dolores, lo único que vas a conseguir es sufrimiento, un poco de respeto hacia una misma que no vales tan poco como para ir arrastrándote por alguien.

·         Las ilusiones de nuestra mente, sólo existen en ellas, no sirve de nada engañarse ni creérselas, porque siempre la vida nos sacudirá con la rechazable realidad. Porque se haya acostado contigo, te haya invitado, se haya divertido contigo, te haya hecho sentir como una reina, no significa nada más que eso mientras sucedió, las personas cambian de opinión, prueban, experimentan o simplemente buscan diversión. Que conste que no estoy hablando de mentir, si nos engañan de verdad diciéndonos una cosa para conseguir algo de nosotras, es que es un cabrón, y esa es su táctica, si además intenta hacernos sentir que el problema somos nosotras, es un cabrón manipulador y ya estás tardando en bloquearlo del móvil y en dejar de frecuentar los mismos sitios que él, lo demás es masoquismo.

·         El sexo para el hombre es un juego, un deseo imperioso, una conquista, para la mujer es una entrega; los hombres se vanaglorian de sus conquistas, alimentan su autoestima y su virilidad teniendo relaciones con diferentes mujeres. Esto es fomentado por la sociedad patriarcal, la educación y la cultura fomenta el macho conquistador y la hembra recatada, recuerda ya no puedes ser estrecha como antes pero si te acuestas con muchos serás promiscua=puta. Este es uno de los efectos perversos de la liberación sexual tienes que ser accesible pero no promiscua. El sexo es una entrega amorosa entre dos personas que se respetan, tienes derecho a disfrutarlo y a decidir cuando quieres practicarlo, el resto es puro abuso sexual.

·         No existen normas ni convencionalismos sociales en una relación amorosa basada en el respeto mutuo, las únicas normas validas en todos los aspectos son los que establezcan las personas participantes entre sí, sean dos o más, el poliamor es tan válido como cualquier otro tipo de relación, es primordial construir los afectos desde la libertad y el respeto. Pero ojo poliamor no es mi macho puede acostarse con otras pero yo no porque no me deja o simplemente no me apetece, eso es machismo o poligamia, poliamor es poder amar a más de una persona no tener sexo con más de una persona, que por supuesto es respetable tener relaciones abiertas en que te puedes acostar con quien quieras pero siempre que sea reciproco.

·         Si te pega no te quiere, si te insulta no te quiere, si te manipula no te quiere, si te miente con asiduidad no te quiere, si te folla y le da igual que te guste no te quiere, si toleras eso es que TU TAMPOCO TE QUIERES, no te destruyas por unas migajas de atención, no te lo mereces.


·         Si te gustan los cuentos de Disney como la Bella y la Bestia, Blancanieves, Cenicienta, la Bella Durmiente, etc. y a todas nos gustan, ya sabes que estás infectada hasta la médula con el veneno de la sumisión al hombre y de la ideología patriarcal.









miércoles, 5 de abril de 2017

Clases individuales, asesoramiento personal, terapias y consultas a distancia

Para todas aquellas que no podéis asistir en persona a Luz del Viento ofrezco un servicio personalizado a través de Skype de consulta como terapeuta y sanador, así como de mi escuela de Médiums y de la escuela de Luz. Estoy a tu disposición para resolver tus dudas personales, espirituales, existenciales y esotéricas, asesorarte con respecto a tu vida y tratarte de tus dolencias.
En este servicio, a recibir por Skype, previo pago de 45 Euros por sesión (duración máxima hora y media) mediante transferencia bancaria o Western Union, podrás:
  • ·         Aliviar tus angustias, problemas personales y bloqueos de tu vida, teniendo una persona serena y sensata que te escuche y pueda ayudarte a encontrar tus propias respuestas.
    ·         Tratar tus ansiedades, depresiones y otros problemas emocionales, con terapia y/o sanación a distancia.
    ·         Mejorar en tus enfermedades y dolencias físicas, explorando sus orígenes emocionales o espirituales y tratándolas con sanación de amor.
    ·         Desbloquear tu vida, aclarar tu mente y encontrar la fuerza necesaria para tomar las decisiones que sabes que tienes que tomar pero no te atreves o no te encuentras con fuerza para tomarlas.
    ·         Recibir Clases individuales de la Escuela de Médiums, para entender lo que te sucede, aprender a protegerte, sentir tu luz, conectar con tu guía y trabajar la luz.
    ·         Recibir Clases individuales de la Escuela de Luz, para aprender a sentir tu luz, conectar a la luz y trabajar con ella.
    ·         Resolver dudas y recibir asesoramiento sobre las experiencias esotéricas que tengas, con espíritus, sobre el más allá, si has recibido magia negra, en definitiva entender todo eso que experimentas y no te atreves a reconocer, para así poder dejar de tenerle miedo.
  • Las clases individuales también se pueden recibir en persona en Luz del Viento

  • Contacto: luzdelviento@outlook.es y 605 07 36 45 sólo por whatsapp.





martes, 4 de abril de 2017

Los tres errores del Cristo Bíblico

Al terminar la sanación que me estaba realizando me dijo: “Te he visto en actitud de sacrificio, andando de rodillas y cargando con una cruz”. Asentí, porque así me siento y me he sentido durante la mayoría de mi vida.
Al día siguiente, al meditar tocando los cuencos, intento limpiar esa energía, me veo de rodillas cargando con mi cruz, ando sobre unos callos como pies que tengo en las rodillas, intento levantarme, más me resulta imposible, las articulaciones de mis piernas no pueden enderezarse. Mientras intento liberarme, lagrimas brotan en mis ojos y corren por mis mejillas, por el dolor pasado, por el inútil sacrificio realizado porque creía que debía ser así; a duras penas parece que me incorporo para caer de nuevo de rodillas, suelto la cruz y sigo intentándolo.
Sufrir, sacrificar nuestra vida, mortificar nuestro cuerpo, ¿para qué? Para que nos quieran, para asegurarnos una utópica salvación, para ser santos.
Pienso en los errores del Cristo, en sus tres errores, el acto violento contra los mercaderes del templo, el sacrificio en la cruz y la resurrección.
Consigo ponerme de pie pero no puedo casi andar, mis piernas rígidas, mis caderas bloqueadas ya no pueden más, necesito abandonar el espíritu de sacrificio, pulsión egoísta que está devastando mi cuerpo. No necesitamos sacrificarnos por nada, Jesús no necesitaba sacrificarse por nadie, de hecho, si existió, creo que fuimos nosotros los que le matamos. Sacrificio que sólo tiene utilidad para los que se benefician de él, perpetuado de generación en generación para que todos carguemos con el peso de Dios en nuestras espaldas. El peso de la culpa, el sufrimiento y el aborregamiento en rebaños bien dirigidos.
El primer error del Cristo es el uso de la violencia verbal y física contra los mercaderes del templo, los que en su opinión estaban mancillando la casa de Dios, el uso de medios violentos para conseguir un fin noble, el creer que nuestra concepción de la vida es la correcta y por ello podemos faltar al respeto a otros, violentarlos. Apuntillar la idea de que el fin justifica los medios, para alcanzar un fin noble hemos de usar medios nobles, lo contrario siempre desvirtúa el fin.
El tercer error es resucitar para demostrarnos su supuesto carácter divino, mostrándonos una vida mejor tras la muerte, una vida eterna tras el paso por la tierra de gozo y dicha. Algo que si no realizamos en esta vida no lo lograremos después de la muerte.
Cada error más grave que el anterior, primero el uso de la violencia, peor aún la necesidad de sacrificarse y el tercero separando la divinidad, él, del resto de mortales. Estos errores no los encontramos en las religiones orientales más importantes como el Taoísmo o el Budismo, sin querer decir que sean perfectas pero sus vías de liberación son mucho menos nocivas que las del cristianismo.
Toda nuestra cultura es JudeoCristianaIslámica, en Europa, América, Norte de África y Asia menor, es decir beben de las mismas fuentes mediterráneas, compartimos las mismas creencias irracionales que nos apartan de la felicidad. Un ejemplo son estos tres errores del Cristo, pero no son los únicos, compartimos muchos otros con el resto de la humanidad. No podemos dejar de recordarlos pues determinan nuestro pensar, nuestro actuar y nuestra forma de vivir. Tu pensarás que sin esfuerzo no se consigue nada y probablemente tendrás razón, pero cuantas veces lo que llamamos esfuerzo no es simplemente sacrificio; cuantas veces luchar, defender nuestras ideas y principios no es violentar al otro y cuantas veces actuamos pensando en una recompensa terrenal o celestial en nuestro día a día.

¿Alguien te ha demostrado que ese es el camino correcto o sólo lo haces porque te lo han enseñado y crees que es lo correcto?







viernes, 31 de marzo de 2017

Abrir las puertas

La otra noche sentí en mi interior el impulso de dejar abierta la puerta de mi casa, de Luz del Viento... para que entrara el mundo.
Sentí la necesidad de dejarla siempre abierta, de olvidar los temores aprendidos a que alguien entre a hacer daño, a robar. Pensé en otras épocas o en los pueblos pequeños, donde aún se dejan abiertas y hay sentimiento de comunidad.
Y me acordé de Epicuro y su Jardín, esa finca a las afueras de Atenas, esa casa con huerta, abierta a todos sin distinción de raza, sexo o clase social; una de las pocas escuelas filosóficas de la Grecia clásica donde se admitían a mujeres, esclavos y personas de dudosa reputación. Cuando lo normal es que sólo pudieran asistir hombres de noble cuna. Me pregunté, si aquella actitud rompedora de hace más de dos milenios, seguiría siéndolo hoy en día; me temo que si, no hemos avanzado tanto, creo.
Me cuestioné como adaptar esa actitud a estos tiempos y me di cuenta que mis dudas sólo eran miedos, miedo a compartir, miedo a convivir con otros, miedo a perder mis pocas posesiones, a lo que da algún sentido a mi vida, en definitiva miedo a perder mi pequeño mundo, a derribar las murallas del pequeño paraíso que todos nos construimos para defendernos del mundo, aunque ese paraíso no nos haga felices.
No se trata de imitar ni de volverse loco, se trata de amar y olvidarse de uno mismo, la puerta más importante que necesitamos abrir es la de nuestros corazones.

Abramos nuestros corazones, nuestras mentes, nuestros cuerpos, y después todas las demás puertas se abrirán por si solas.
Dándole vueltas al Jardín de Epicuro, me pregunté sobre quienes serían hoy en día, esos esclavos y esas personas de dudosa reputación de su Grecia clásica, y pensé en los ilegales, los indigentes, el lumpemproletariado (prostitutas, delincuentes de poca monta, drogadictos, etc.). En definitiva Los Nadies, en palabras de Galeano.











jueves, 30 de marzo de 2017

Soy sanador

Soy sanador porque predispongo a la persona a que se cure a si misma pero no porque yo la sane.
Mejora del estado físico general, tranquilidad emocional y claridad mental para distinguir lo que realmente es importante en nuestra vida y que decisiones tenemos que tomar para alejarnos de todo aquello que nos hace sufrir y nos aparta de una vida plena.
Cuando una persona acude a mi, entablo un diálogo con ella, no sólo con el objetivo lógico, como terapeuta, de conocer su problemática y como persona sino también para activar los conflictos emocionales a nivel energético; de esa manera aparte de proporcionar a la persona asesoramiento personal y de ofrecerle otros puntos de vista que puedan hacerle replantearse su forma de ver la vida, en la posterior sanación de Amor puedo debilitar y atenuar el efecto perjudicial de los conflictos emocionales, sea o no conscientes de ellos, que presenta la persona.
La sanación de Amor me permite transmitir a la persona una energía, la del amor, que además de limpiar la energía de la persona, la equilibra, por un lado debilitando la energía negativa de los bloqueos y conflictos emocionales, enfermedades de todo tipo y creencias erróneas que nos apartan de la felicidad, por otro lado potencia la energía positiva de la persona, su capacidad de autocuración, sus cualidades de superación y adaptación a las situaciones cambiantes de la vida y la capacidad de ampliar su perspectiva y de encontrar puntos de vista nuevos que nos permiten encaminar nuestra vida por una senda de crecimiento y desarrollo personal de plenitud. Actúa a nivel físico, mental/emocional y espiritual.

De esta manera mis terapias personalizadas colocan los cimientos para que retomes las riendas de tu vida y los cambios que por ti misma vas decidiendo tomar van produciendo una sustancial mejoría en la problemática que puedas presentar, sea física, mental o espiritual.








jueves, 23 de marzo de 2017

Vivo en un mundo de fantasías e ilusiones sin sentido

Vivo en un mundo de fantasías e ilusiones sin sentido que nunca llegan a realizarse, quizás porque normalmente no hago nada por materializarlas. Es un mundo de locura donde todo es posible, un universo propio donde suceden cosas que quizás nunca sucedan en la realidad pero para mí son reales. Siempre ha sido así, y no sé si alguna vez será de otra manera o simplemente eso es lo normal, lo común a todos los seres humanos. Puedo a veces sentir sus sueños, sus pesadillas, pero no suelo llegar a tener evidencias de si son reales. Algunas personas me las confirman, pero no suele ser lo normal, todos andamos siempre actuando, disimulando en un teatro sin fin, ocultando nuestros deseos y sentimientos más profundos, la vida nos enseñó a ocultar nuestras debilidades, potentes armas arrojadizas a merced de los demás. ¿Dónde quedó la ingenuidad, la sinceridad?
Mientras más miedo tengo más intensas son las ilusiones, dicen que el miedo apaga el amor, o eso es lo que creo yo, pero yo siento miedo y sin darme cuenta surge el amor, no el amor de pareja, otro amor más profundo sin juicio y sin moral pero el miedo a perderlo lo marchita. Entonces sueño y mi mente reproduce un mundo donde no hay barreras ni mentiras, un mundo irreal pero que existe en mi mente y entonces acaricio tus mejillas y no pasa nada, paso mis dedos sobre tus labios y no surgen equívocos, te cojo las manos y recostamos la cabeza sobre el sofá y sólo sonreímos, no hay nada más; pero el miedo me devuelve a la realidad y allí todo eso implica muchas cosas, también para mí, una caricia no es sólo una caricia, una muestra de afecto no es sólo una muestra de afecto y entonces tengo miedo porque sé que no lo entenderías y porque sé que yo tampoco. El deseo surgiría ya fuera para reprimirlo o para disfrutarlo. Y ya nada sería igual.
Entonces vuelvo a soñar, cuerpos que se entrelazan, se besan, se penetran, e imagino que no hay moral, solo personas amándose, fundiéndose, sexos uniéndose sin pensar, pero despierto, el miedo me inmoviliza y la magia del sueño desparece, la fuerza del amor se desvanece con él. Locura, lascivia, obsesión, calificativos que acuden a mi mente, imposible distinguir la realidad de la fantasía, imprudente reconocerlo, solo queda navegar en la mente. Deseo que brota irrefrenable y que vuelves a marchitar. En la mente todo es posible, en tus fantasías todo es real, pero en tu vida no.
Me pregunto, si nosotros construimos nuestra realidad, si nuestras creencias definen el mundo, entonces yo soy caos pues mi mente es un caos, mis pensamientos son caóticos y mis fantasías irreales. Realmente creo que es así, mi vida no deja de ser un caos, por un lado siento el amor pero por otro me atenaza el miedo, como un genio entre el constante vaivén entre la genialidad y la locura, entre el amor y la amargura, entre el deseo y la castidad, entre la risa y el llanto. Busco tu cuerpo entre mis sabanas, a la vez que quiero alejarte de mí. Deseo tener y que seas libre, deseo amar y poseerte a la vez, deseo abrazarte, acariciarte y no desearte, pero no puedo dejar de desear, en plural. Al igual que no puedo dejar de amar. Si el amor está separado del deseo, no conozco esa clase de amor, en mi mente no existe, si el sexo no representa la fusión con la otra persona, la materialización física del amor, entonces estoy enfermo. Quizás este loco y desear a las personas que amas sea una grave patología de mi mente, incapaz de confundir amor y sexo, pero y si esa fantasía es real, y todos nos la reprimimos, y si lo real es el caos de mi mente y lo falso es esta vida mojigata, cicatera y represora de la espontaneidad, del sexo y del amor verdadero.
¿Vuelvo a saltar sin paracaídas? Ya lo hice antes cegado por la ilusión, después la fantasía no fue igual que la realidad, pero tuvo muchas cosas buenas. Si sólo puedo ser yo mismo, si el único camino verdadero es el de la autosinceridad, seré caos, seré fantasía y seré amor, y tendrá que ser con todas sus consecuencias.

¿Y tú que quieres ser?