viernes, 18 de junio de 2010
El juez interior
lunes, 12 de abril de 2010
Tarde de Reiki
Esta tarde dando reiki en arucadiz, he recibido dos mensajes que me gustaría compartir:
"Dios siempre provee nuestras necesidades... si los hombres pudieran ver la manifestación de Dios en todas las cosas, a partir de ese momento no necesitarían nada."
"Los seres humanos no podemos percibir la verdadera realidad... despertar es percibir trazos de la misma y aceptarlos... aunque nos puedan parecer extraños."
viernes, 9 de abril de 2010
Le Diable
Últimamente he retomado el estudio del Tarot de Marsella, en concreto "La vía del Tarot" de Alejandro Jodorowsky, excelente tarólogo y maestro. La verdad que es un estudio apasionante que nos ayuda a comprendernos cada día un poco mejor... y por ende a aceptarnos en nuestras virtudes y nuestros defectos, para poder convertir nuestras virtudes en defectos y nuestros defectos en virtudes; única manera de trascenderlos y poder superar esa dualidad.
En las tiradas que me hago últimamente no deja de salirme la carta del Diablo; carta que he de reconocer me fascina pues representa las pasiones pero también la creatividad. El Diablo representa las fuerzas "ocultas" del inconsciente y nos recuerda la necesidad de traerlas a la superficie, de ir haciendo cada día más consciente nuestro inconsciente.
En palabras del propio Jodorowsky: "Si está dotado de varios ojos(...), es para ver mejor sus miedos de frente. (...) esta carta nos orienta hacia nuestra naturaleza profunda, nos incita a no enmascararla. La realización consiste en ser lo que se es. Eso supone reconocerse y conducir nuestros deseos."
Y para terminar una frase del maestro Deshimaru: "A grandes bonnos, grandes satoris", es decir "A grandes pasiones, grandes despertares."
Hay que vivir las pasiones para poder transcenderlas.
jueves, 8 de abril de 2010
Recuperar la Feminidad
Vivimos en una sociedad patriarcal donde los valores masculinos de acción, competición, rigidez, fuerza, etc, son glorificados e inculcados en nuestras mentes desde nuestro nacimiento. A su vez los valores femeninos de compasión, solidaridad, cooperación, no hacer, etc, son denostados y vilipendiados.
Desde nuestro nacimiento nuestra parte femenina es sometida a un proceso de castración familiar y cultural para reprimir la expresión de nuestras emociones, empatía, etc. Como resultado es muy raro encontrar personas, ya sean mujer u hombre, en las que su parte femenina no haya sido anulada total o parcialmente; ese también es mi caso.
Si queremos evolucionar, de verdad, como personas y como especie, debemos implicarnos en recuperar esos valores femeninos, en nosotros primero, y a nivel social después.
Un buen ejercicio puede ser prestar atención a los momentos en que somos bruscos en lugar de suaves, duros en lugar de blandos, inexpresivos en lugar de expresivos y empáticos; y preguntarnos porque hemos actuado de esa manera y como nos hubiera gustado actuar realmente. Y eso no solo con los demás sino, sobre todo, con nosotros mismos. Y empezar a mirar nuestro cuerpo, a escucharlo, a tocarlo, a sentir sus necesidades y a hacerle caso. Pues no olvidemos que nuestro cuerpo es la Casa-Dios y ya es sagrado en si mismo.
Amor y luz en vuestras vidas.
martes, 30 de marzo de 2010
Crecimiento ilimitado.
El máximo beneficio y el crecimiento ilimitado son dogmas y principios sagrados de la cultura occidental y de nuestro sistema económico. No voy a entrar en lo irracional y perjudicial de los mismos.
Como valores ampliamente aceptados han pasado a formar parte de nuestro acervo cultural y de ese ente abstracto que Jung denomino inconsciente colectivo. Como muy bien señala Stanislav Grof en las conclusiones de su excelente obra, "Psicología Transpersonal", estos principios nos siguen influyendo en nuestra busqueda del bienestar. Así nos encontramos en una búsqueda incesante de una mayor bienestar y de un cada vez más alto nivel de conciencia o desarrollo espiritual.
Perseguimos una quimera, influenciados por nuestra cultura, siempre intentando ir un poco más allá, sin dejar que nuestro ser asimile los logros obtenidos. Incluso el lenguaje me traiciona al intentar transmitir esta tesis, usando un término productivista como logros.
Siempre buscando encontrarnos mejor, ampliar nuestra conciencia, nos olvidamos de lo esencial, conectar con nuestro interior, permitirnos ser humanos, y por tanto falibles y dejar de buscar, porque mientras más perseguimos algo, más se nos escapa.
Eso no quita que no tengamos que superar o aprender para dejar de estar ancladas en nuestros traumas del pasado, pero aunque no nos encontremos del todo bien, debemos dejar actuar a nuestra sabiduría interior con su potencial de autocuración y dejar que se vayan produciendo los efectos de nuestros aprendizajes y maduren en nosotros, saliendo de esa espiral de búsqueda de la mejor terapia o la mejor práctica espiritual.
Paciencia y aceptación.
martes, 23 de marzo de 2010
La batalla
Nuestra vida es el campo de batalla donde se representa una lucha sin cuartel entre dos antagonistas aparentemente irreconciliables, nuestro ego y nuestra alma. Es una lucha devastadora para nosotros y para los que nos rodean. Muchos erróneamente creen que esa lucha solo puede acabar con la derrota total y absoluta del ego. Y ponen todos sus esfuerzos en negarse impulsos, pasiones, necesidades corporales, etc, en definitiva todo aquello que no huela a santidad o elevados principios morales. Esto es fomentado desde infinidad de iglesias, sectas y falsos gurus.
Con eso solo consiguen el efecto contrario, potenciar su ego. Solo de una tregua en esa batalla puede salir una paz verdadera, en la cual el ego como parte importante de nuestra personalidad tenga su lugar pero integrado en una unidad de cuerpo, mente y alma (eso si que es la santísima trinidad), que nos permita guiarnos por una voluntad superior. El ego es nuestra mejor herramienta, es lo que nos permite relacionarnos y sobrevivir en nuestro entorno. Todo irá bien mientras sea solo eso nuestra herramienta y no el que mande.
Amor y luz en vuestras vidas.
viernes, 19 de marzo de 2010
Espiritualidad... ¿Auténtica?
La espiritualidad está de moda; a todos, me incluyo yo, se nos llena la boca de bonitas palabras e intenciones, mensajes de amor, etc. Para a continuación seguir actuando bajo los impulsos de nuestro ego y sus limitaciones de la realidad.
Podríamos decir que es una espiritualidad intelectual que dice una cosa y después hace otra, y aunque es una fase por la que debemos pasar todos en nuestro camino, debemos ser conscientes de que hay una espiritualidad consciente, mucho más auténtica, en la cual nuestros actos, además de nuestras palabras, son la expresión de nuestra divinidad interior.
Y una sola guía , la luz que brilla en cada uno de nosotros, que no entiende de claroscuros...
En el zen se cuenta una historia que refleja muy bien esto: "Un maestro nombró varios cargos vacantes del monasterio, a su discípulo más aventajado le otorgo un cargo secundario; este indignado le pregunto que por qué lo humillaba de esa manera. El maestro, con lagrimas en los ojos, le contesto: Tienes una mayor comprensión del Dharma (Enseñanza) que yo, sin embargo reaccionas así, ¿Ahora a quien voy a nombrar como mi sucesor?."
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